La justicia de Bonaire autorizó la subasta de una parte de los derivados petroleros almacenados en tanques de la Bonaire Petroleum Corporation (Bopec).

La información fue divulgada esta semana en medios sindicales y empresariales de la isla por el auditor de la quiebra de esta filial de Petróleos de Venezuela, Stan van Liere.

La venta produjo alrededor de 15 millones de dólares, que serán utilizados para pagar a dos acreedores que hicieron las inversiones necesarias para poder sacar este hidrocarburo, informó el secretario general de la Unión de Sindicatos Bonairenses (Usibo), Norwin Willem.

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Bopec cesó sus actividades en 2018. En los litigios que hubo posteriormente, la representación de Pdvsa atribuyó esta decisión a las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

El gobierno bonairense asumió el control de hecho de las instalaciones, ubicadas en el sector Kaminda Turistiko Brasil, en el suroeste de la isla. En el lugar, quedó un grupo de 20 trabajadores, llamado “skeleton”, que además de velar por la seguridad cooperó en las reparaciones necesarias a uno de los muelles, junto a los contratistas, explicó Willem.

Las obras empezaron en mayo de 2021 y fueron entregadas en febrero.  También abarcaron dos de los 23 tanques, así como las tuberías que permitirán el traslado del fuel oil a las embarcaciones.

Eso no significa que han reactivado a todo Bopec. Esta fue una acción específica para sacar el producto vendido”, indicó el vocero sindical.

El rotativo Antilliaans Dagblad informó que el derivado petrolero subastado podrá ser retirado a partir del 16 de marzo, en un plazo que vencerá el 30 del mismo mes.

El dinero remanente de esta subasta será depositado en un fondo especial. En junio, se hará una reunión con los acreedores de Bopec para avanzar en el saneamiento de las deudas.

Peligro ecológico

La información consignada por Pdvsa en los litigios indica que Bopec es un “terminal de almacenamiento, mezcla y despacho de crudo y sus derivados”, con capacidad para guardar 10,1 millones de barriles.

Debido a la parálisis de casi cuatro años, estas instalaciones se han deteriorado. Las autoridades de la isla prohibieron cualquier uso, hasta que no se emitiera una certificación. De esta forma, se mitigarían los posibles impactos ambientales.

Los tanques donde están los productos son un peligro”, advirtió Willem.

En septiembre de 2010, hubo dos incendios en tanques de esta filial de Pdvsa. El gobierno de la isla ordenó una evacuación de la zona y advirtió sobre posibles daños al medio ambiente.

Según el secretario general de Usibo, se han hecho distintos cálculos sobre el costo de las reparaciones. El más conservador es de 250 millones de dólares. Las obras entregadas en febrero costaron alrededor de 5 millones de dólares.

El ingeniero Juan Fernández, director de la asociación Gente del Petróleo, indicó que Bonaire “no tiene la experticia” para manejar directamente las operaciones de esta filial. De allí que tarde o temprano tendrá que convocar a una licitación.

Este proceso abrirá una oportunidad para captar capitales y transferir tecnologías. Sin embargo, Fernández advirtió que también existe la posibilidad de que sectores ligados al oficialismo venezolano intenten adueñarse de Bopec.

Javier Ignacio Mayorca

Crónicas del Caribe

Por admin

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