El fiscal salió del país el 22 de diciembre de 2024 junto a su esposa e hijo con destino a Madrid. Viajó en primera clase con boletos de ida y vuelta ya adquiridos. A su regreso a Caracas, fue arrestado y su residencia fue allanada por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), que confiscó dinero en efectivo, joyas y equipos electrónicos.
Además de los presuntos sobornos, López Ruiz habría liberado a varios implicados en el caso PDVSA-Cripto y autorizado la salida de un buque petrolero previamente retenido, presuntamente relacionado con la venta ilegal de crudo venezolano. También se reporta que sostuvo reuniones con el abogado César Calzadilla, requerido internacionalmente por cargos de terrorismo y vinculado a redes judiciales irregulares en el estado Zulia.
La información difundida afirma que la operación de entrega de dinero fue coordinada con autoridades estadounidenses y que Brasoni habría colaborado a cambio de beneficios judiciales. Las imágenes del encuentro habrían sido clave para la imputación del fiscal.
El paradero actual de López Ruiz es incierto, y se desconoce el destino de sus familiares. Tras su captura, fue destituido formalmente del cargo. Las autoridades no han emitido comentarios oficiales sobre el caso.
“El sistema se devora a sus propios operadores cuando dejan de ser útiles”, se afirmó durante la difusión de la investigación.